Boletín de Negociación # 2 Banco GNB SUDAMERIS

Boletín de Negociación # 2 Banco GNB SUDAMERIS

Estamos ante una negociación colectiva atípica con GNB Sudameris, no solo por la situación de pandemia producida por el Covid-19, sino porque este banco la ha utilizado para contener y evitar avances en materia de beneficios extralegales para sus trabajadores al invitarnos a una simple y paupérrima revisión salarial.

Desde el inicio se notó la intención del banco, pues planteó negociación virtual, luego y en vista que la ACEB y demás organizaciones se opusieron a dicha pretensión, el banco en la citación a instalar la mesa de negociación, planteo tres condiciones: I) Los negociadores de los sindicatos debíamos hacernos pruebas de Covid-19 previo a cada sesión, 2) Indicar si teníamos el esquema de vacunación completo y 3) Asistir a la mesa con solo 3 representantes por sindicato, a lo cual solo accedimos y en aras de brindar tranquilidad y seguridad a todos los asistentes, realizarnos pruebas moleculares de antígeno con hisopado nasofaríngeopruebas rápidas, todos los martes previo a la reunión. No contentos con ello, el banco escudándose en que debía cumplir los protocolos de bioseguridad, no ofreció ni tinto ni agua como se acostumbra, así que las organizaciones sindicales debimos asumir estos elementos mínimos vitales necesarios de cara a cualquier reunión de nuestro propio pecunio.

El miércoles 4 de agosto uno de los sindicatos presentó al experto y reconocido doctor en economía de la Universidad Nacional, Jairo Orlando Villabona, para que abordará y nos diera claridad sobre los temas económicos del banco, lo cual hizo de manera brillante y magistral, demostrando con el análisis hecho a los estados financieros, la solidez, estabilidad y utilidades que el banco ha obtenido en los últimos años, así como que a pesar de la emergencia generada por la ya mencionada pandemia que ha producido una crisis económica, no se ha visto afectada su estabilidad financiera, por cuanto ha recibido grandes exenciones tributarias, por la solidez de su cartera y porque los gastos laborales solo representan el 6,7% del total de sus ingresos, entendiendo que en dichos gastos están incluidos el personal ejecutivo no sindicalizado del banco, los cuales siendo menos en cantidad, representan los mayores y más altos ingresos.

Posteriormente a ello, en la siguiente sesión del jueves 5 de agosto, las organizaciones sindicales realizaron explicación y ampliación de 28 puntos del pliego de peticiones como fue pedido por el banco, indicando cual fue su motivación, necesario según ellos, para poder plantear sus apreciaciones y sus propuestas.

Posteriormente el martes 10 de agosto el banco indicó que pasaría a establecer su posición general sobre cada uno de los puntos del pliego sin llegar a hacer ofertas, pues estas las harían en la sesión del miércoles.

Fue así como los negociadores del banco iniciaron su disertación del pliego de peticiones, con una introducción en la que plantearon un marco en el que establecieron una posición general al pliego, no sin antes indicar que el banco no contemplaba incluir en el pliego aspectos como; lo establecido en la ley que el banco esté aplicando, tampoco situaciones o prácticas que no atiendan la situación del banco y que sucedan en otras entidades, ni incorporar temas de naturaleza política o que tengan que ver con la imagen o con la posición frente a terceros, entre otros.

Hicieron un barrido uno a uno de todos los puntos del pliego de peticiones, en el que enviaron un mensaje claro de dureza, indicando que el banco no estaba dispuesto a negociar prácticamente nada, que el incremento salarial debía ser consecuente con la situación actual de la economía nacional y que no debe apartarse del índice de Precios al Consumidor (IPC), que debe estar basado en las condiciones de razonabilidad y sostenibilidad, indicaron además,

que la Prima de Cargo era una prima de riesgo y por lo tanto no puede pagarse a nadie más que a los cargos ya establecidos, lo cual es falso pues no está contemplado de esa forma en la convención colectiva, manifestaron también que de extender algunos beneficios convencionales ramificados, necesariamente implicaría la eliminación de otros, en cuanto al monto de los préstamos de vivienda indicaron que los trabajadores “continúan comprando vivienda con los montos establecidos”, que no permitían que los trabajadores pre pagarán sus créditos para acceder al siguiente, tampoco que comprarán propiedades en lugares distintos al lugar de trabajo, ni que compraran viviendas de recreo ni de descanso transitorio, también que debían cumplir el plazo del crédito establecido. Por otra parte, que si aceptaban el plan exequial debían eliminar el auxilio funerario, en cuanto a la bonificación de cajeros indicaron que ellos cuadraban su caja para ganarse dicha bonificación, lo cual es una acusación irresponsable y temeraria. En ese sentido fue la postura del banco al hacer su planteamiento general al pliego que las organizaciones sindicales le presentamos.

En la siguiente sesión del miércoles 1 1 de agosto, el banco hizo ya su planteamiento o propuesta cómo lo había indicado el día anterior procediendo punto a punto a dar respuesta o formulación a todo el articulado del pliego de peticiones. Plantearon negociación a 2 años como vigencia, en consecuencia, el incremento salarial que propusieron fue de IPC+0,25 para el primer año e IPC para el segundo año, en todos los puntos nuevos no hicieron propuestas, en los puntos que pretendemos mejorar su redacción o unificar su propuesta fue Redacción Vigente, es decir, dejarlo como está en los auxilios, plantearon un incremento que ronda el 4% para el segundo año.

En la sesión del jueves 12 de agosto, ya les correspondió a las organizaciones sindicales responder a la paupérrima propuesta del banco realizada el día anterior y en ella la ACEB manifestó su rechazo e inconformidad por el trato dado no solo a la comisión negociadora de los sindicatos presentes sino al desplegado durante su exposición general del pliego, así como su postura manifiesta de no tener voluntad para negociar nuestro justo pliego de peticiones. Por tanto, la respuesta de los tres sindicatos titulares de la convención colectiva, estuvo orientada a mantener los puntos del pliego de peticiones, haciéndole claridad y ampliándole al banco las motivaciones que tuvimos para plasmarlos en dicho petitorio, así como corregir los “errores” cometidos por el banco para demostrar su postura frente algunos puntos, ya que evidenciamos en muchos artículos una interpretación acomodada, errada y alterada de la realidad para justificar su decisión de mantener redacción vigente o no proponer nada frente a ellos. Debido a esto solo acogimos la propuesta del banco relacionada con la vigencia, es decir dos años.

De esta forma, dejamos la pelota en el terreno del banco, como coloquialmente se dice, a espera que, en la sesión del próximo martes 17 de agosto, los negociadores por parte del banco se hagan presente con una formulación o propuesta que recoja las inconformidades de los trabajadores plasmadas en el pliego de peticiones y que fueron ampliamente discutidas y explicadas en mesa.

Comisión negociadora por ACEB

Sandra Milena Jiménez — Luisa Fernanda Martínez

Luis Omar Mena — Mario Alexander Sánchez — Walter Cante Asesor: Juan Francisco Sánchez

BOLETIN INFORMATIVO SOBRE LA NEGOCIACIÓN EN EL BANCO ITAU

BOLETIN INFORMATIVO SOBRE LA NEGOCIACIÓN EN EL BANCO ITAU

Con una postura totalmente rígida, el banco ITAU ha dado “respuesta integral” al pliego unificado de peticiones presentado por ACEB – ADEBAN y al pliego presentado por UNEB.

El banco propuso un aumento de salario para sus trabajadores y ajustes a los diferentes auxilios convencionales de solo el IPC a corte de julio de 2021, es decir 3.97%.

En los puntos denominados normativos y económicos, propone que se mantengan tal cual como se encuentran redactados en la convención colectiva vigente, en el resto de puntos del pliego, en su mayoría aspiraciones nuevas para los trabajadores, el banco se pronunció con un NO rotundo, argumentando entre algunos aspectos que, en medio de la pandemia ha tenido “ solo pérdidas”; que los gastos de personal representan una gran parte de los ingresos del banco; que nuestra convención colectiva es una de las mejores en el sector financiero; y que en términos generales, prácticamente nos tenemos que dar por bien servidos.

Si bien, esta respuesta corresponde a la primera oferta que realiza el banco, creemos que no se ajusta a lo que los trabajadores del banco Itaú merecemos, especialmente porque somos los trabajador@s, quienes hemos visto reducidos nuestros ingresos por los significativos incrementos de servicios públicos domiciliarios; por los incrementos en el transporte, ya que para cuidarnos del contagio NO acudimos transporte público masivo; también, por el incremento en la canasta familiar, es decir, somos los trabajadores quienes hemos cargado con todo el peso económico de la pandemia.

De igual manera, los trabajadores bancarios hemos estado 100% expuestos al contagio del coronavirus COVID – 19, los bancos nunca suspendieron la prestación del servicio, independiente de las medidas que el banco haya tomado con aquellos trabajadores con comorbilidad o enfermedades de base que fueron enviados a sus casas. Sería el colmo si no hubiesen cumplido con esas medidas obligatorias.

A lo anterior, se le suma la denuncia presentada por el banco de algunas garantías sindicales obtenidas en años anteriores, que evidencian su intención de mermar a los sindicatos atentando contra el Derecho de Asociación Sindical y el Derecho a la Negociación colectiva establecida en los convenios internacionales adoptadas por Colombia ante la OIT.

Como se evidencia, la presente negociación no pinta para nada fácil, especialmente por las condiciones económicas que vive el país actualmente, la presión derivada con el aumento del precio del dólar en Colombia, pero principalmente, por esa propuesta totalmente distante de las intenciones que tenemos los trabajadores de recuperar el valor de nuestra mano de obra y de mejorar nuestras condiciones de vida.

Hacemos un llamado a todos nuestros afiliados, directivos y dirigentes sindicales para que reforcemos nuestra tarea de defender la convención colectiva de trabajo, ya que los trabajadores no somos los responsables de la pandemia ni de las decisiones tomadas por el banco. Tenemos derecho a exigir mejores salarios y beneficios, así como a mejorar la convención colectiva de trabajo del banco ITAÚ.

¡Viva nuestro justo Pliego de Peticiones!

¡Viva nuestra Convención Colectiva de trabajo! ¡Exigimos mejores salarios para los trabajadores de banco Itaú ! ¡Exigimos ¡ ¡Exigimos ! ¡Exigimos!

 

Comisión Negociadora por ACEB

Aida Teresa Garzón, Celmira Gutiérrez Gutiérrez,Pedro Antonio Garzón, Fredy Alexander Cano, Lucio Herrera Salazar Asesor: Juan Francisco Sánchez Z.

La crisis, oportunidad para avanzar en el negocio, filosofía del sector financiero

La crisis, oportunidad para avanzar en el negocio, filosofía del sector financiero

Una consecuencia lógica de la pandemia del Covid-19 que ha conllevado al confinamiento de los seres humanos y al cierre de la inmensa mayoría de la actividad productiva de los países, es la contracción de la economía y la consiguiente pérdida de puestos de trabajo, situación que se torna más impactante, según el nivel de desarrollo que posea el país y del modelo económico que lo rija.

Cuando al frente de los destinos del Estado, hay una clase dirigente comprometida con los intereses de la nación, esta trata por todos los medios de salvaguardar la economía, como una forma de preservar los empleos, para lo cual no dudan en tomar medidas de alivios tributarios reales, de otorgar subsidios a los diferentes sectores y ayudas a los trabajadores y a la ciudadanía en general.  Eso han hecho innumerables países entre ellos China y Alemania.

Pero cuando los gobernantes son el producto de la manipulación y del constreñimiento a los electores para alcanzar los cargos de poder en función del enriquecimiento ilícito, como sucede en la casi totalidad de los países del denominado tercer mundo, del cual hace parte América Latina y por supuesto Colombia, lo que se procura es utilizar la pandemia y el aislamiento para sacarle el mayor provecho a la difícil situación, en beneficio tanto personal como del reducido grupo que los acompañan en la toma de decisiones.  Esto permite afirmar sin temor a equívocos que, a estos depredadores corruptos, cuando se presentan situaciones como la pandemia, es como si se les hubiese aparecido la virgen.

El tema de la pandemia es un fenómeno mundial, que en muchos países va en vía de superarse, aunque las secuelas demorarán mucho en desaparecer. En Colombia, según planteamientos realizados por los expertos, el manejo que se le ha dado al problema ha llevado a ralentizar la llegada a la cresta de la curva epidemiológica.  Así mismo se manifiesta, que hay un retraso en el análisis de las pruebas, que permite calcular que, aproximadamente el 82% de los datos suministrados por las autoridades de salud, no son confiables, pero a los colombianos tratan de someterlos vendiéndoles información falsa, con cifras amañadas que se acompañan de una serie de promesas que no se cumplen y del manejo abusivo de los medios de comunicación.

Por orden del gobierno se archivó el proyecto de ley aprobado en el Senado de la República, que entregaría a los colombianos más vulnerables un beneficio denominado “Renta Básica”, consistente en un auxilio mensual equivalente a un salario mínimo legal, con lo cual necesariamente se hubiese dinamizado la economía, se estarían evitando los despidos y minimizando la crisis que hoy vivimos.

Otra medida que el Gobierno desechó consistió en hacer uso de las reservas internacionales, para no tener que acudir a los prestamistas internacionales, ahora es la ANDI, por intermedio de su presidente Bruce MacMaster, quien exige que le sea solicitado un préstamo al Banco de la República, por una única vez, de hasta por 50 billones de pesos, con bajos intereses y a largo plazo, para palear una situación que está demoliendo las bases de la economía.

Vale precisar que, esta misma figura hace muchos meses atrás y de forma reiterada, fue solicitada infructuosamente por el sindicalismo colombiano, pero este gobierno solo esta interesado en salvar su imagen política y el futuro del mal llamado Centro Democrático.

LA CRISIS SOCIAL Y ECONÓMICA Y EL PAPEL DE LA BANCA

Para nadie es un secreto el rol que ha jugado la banca a lo largo de la historia de nuestra nación, especialmente en los últimos años. Todos conocemos lo determinante que fue el Grupo AVAL en la elección del actual presidente de la República, Iván Duque Márquez, como también es de conocimiento público, que una de las primeras donaciones al gobierno la hizo ese grupo, por valor de 80 mil millones de pesos, para ayudar a la atención de los afectados por el confinamiento.

Es entendible entonces, que las medidas del gobierno hayan beneficiado, antes que, a nadie, al sector financiero, entregándoles el manejo de los dineros destinados a la supuesta ayuda a las personas de escasos o nulos recursos.

El beneficio que logran estas entidades financieras es evidente, ya que obtienen ventaja de esta adversa situación, en virtud a que impactan doblemente sus ingresos al cobrar a la Hacienda Pública una comisión por dispersar estos dineros y, por otro lado, al bancarizar a la población susceptible del auxilio, con tasas plenas de mercado, con lo cual promueve la expansión de los bancos a lugares a los cuales, en condiciones normales, nunca hubieran accedido.

Además, es oportuno resaltar que este gobierno desconoce intencionalmente que posee una infraestructura bancaria llamada Banco Agrario de Colombia con amplia cobertura nacional que puede cumplir perfectamente el objetivo de la entrega de estos recursos con menores impactos de costo para las partes.

Por otro lado, el Banco de la República inicia una serie de recortes a las tasas interbancarias, con rebajas mensuales que al mes de agosto se sitúan en el 2.25%, cuando al comienzo del año 2020, se encontraba en el 4.25%, lo que les permite a los bancos un flujo de capital que garantiza los fondos suficientes para soportar la crisis, pero sin que esta disminución se vea reflejada en las tasas comerciales a los clientes y que aún mantienen vigentes después de casi 150 días transcurridos desde el inicio de las mencionadas rebajas .

Es posible, en virtud a que la actividad económica de ciertos sectores se ha paralizado, que la cartera de los bancos se vea impactada negativamente en sus cifras de default, así como el ingreso per cápita de los colombianos. La crisis de diferentes sectores económicos, que a su vez impacta el ingreso de las personas no se puede equiparar a la situación que hoy ostenta el sector financiero, toda vez que, en este contexto, posiblemente hayan disminuido sus ingresos, es decir se reducen sus ganancias, lo cual no significa que estén asumiendo pérdidas, incluso los alivios les han resultado un jugoso negocio, porque de un lado han saneado sus carteras y de otro han creado nuevas cargas a sus clientes ya que los intereses, durante esos periodos de alivio se siguen cobrando  y el número de cuotas pactadas originalmente se han incrementado, en otras palabras las dificultades de  los colombianos, los bancos las convierten en nuevas fuentes para fortalecer su negocio.

Las expectativas de los deudores bancarios frente a los famosos alivios financieros, radicaban en que falsamente creyeron que se iban a economizar el pago de los intereses durante el periodo de gracia, pero, una vez finalizados los periodos, estos intereses fueron facturados y lo que es peor, algunos bancos impusieron el modelo sin consultar a sus deudores. Y es que históricamente las entidades financieras son el único sector que siempre ha salido incólume de las diferentes crisis, por tanto, no tiene ninguna presentación que los bancos antes que salir a aportar su cuota de sacrificio, para evitar el colapso de la economía, salgan es a promover su recrudecimiento, con cierres de oficinas y despidos indiscriminados, que se disfrazan tras una supuesta renuncia voluntaria de sus trabajadores.

A pesar de la crisis generalizada, el 1.63 millones de pequeños empresarios colombianos, mantienen el 60% de los empleos en el país, aun en medio de la difícil situación y ante el hecho de que no han recibido apoyos económicos del gobierno, como si ocurrió con los bancos, los que paradójicamente se encuentran desconectados con las necesidades del pueblo colombiano al implementar una serie de políticas que se manifiestan en la acción de cierre de oficinas y despidos de trabajadores.

Lo realizado por los Bancos ITAÚ y BBVA Colombia el viernes pasado (21 de agosto), con el cierre de oficinas y despidos de trabajadores, no es consecuente con el momento angustioso que vive el pueblo colombiano, pero deja ver la insensibilidad de los dueños del capital, para quienes las utilidades y el rendimiento financiero, constituyen su única y exclusiva razón de ser.

Por tal razón, la Asociación Colombiana de Empleados Bancarios ACEB, rechaza categóricamente los despidos laborales del pasado 21 de agosto de 2020, en tiempos de pandemia, desviando semánticamente su configuración como mutuo acuerdo con los trabajadores.

 ITAÚ EL ETERNO NEGRERO

Lo que hoy es Itaú en Colombia tiene una oscura trayectoria en nuestro país, seguramente por cuenta de la continuidad de gran parte de su equipo de dirección que siempre ha acudido al mismo expediente, cierre de oficinas y despidos disfrazados.

Tomando por sorpresa a los empleados, cualquier día los reciben con la carta de despido, luego le dicen que sus cargos se acabaron y que esa es la razón de su determinación, para luego “CONCEDERLES” la alternativa de la “renuncia voluntaria” a cambio de pequeñas migajas, que se suman a lo que el despedido debe recibir por disposición legal.  Así se lavan las manos y de paso, eluden las posibles acciones jurídicas por despidos masivos.

El recuento, a grandes rasgos, de las personas que perdieron sus empleos el pasado viernes, arroja una suma de 200 trabajadores de todos los niveles, desde gerentes regionales, hasta auxiliares y esto sin contar los estragos causados en los outsourcing, sobre los que nos es difícil tener algún control.

Es tan ciega e irreflexiva la decisión del Banco que incluso en los despidos incluyó al representante de los trabajadores en el comité de convivencia, compañero JUAN MANUEL PENAGOS, situación que, siendo extremadamente torpe, es compresible al tenor de la cantidad de despidos, pues, ¿Cuál convivencia en un banco con una dirección tan absurda como la que tiene ITAÚ? En materia de cierre de oficinas, se conoce que mas o menos 15 sucursales fueron clausuradas.

Los despedidos, como realmente deben denominarse, enfrentan la terrible situación de tener que salir a autosostenerse y sustentar a sus familias con unas sumas de dinero que si acaso les permitirán sobrevivir durante algunos meses, porque la realidad es que en este momento no hay posibilidades de hacer emprendimiento sustentable ni sostenible; la denominada “economía naranja” no es más que un embeleco del gobierno para crear burocracia en favor de sus alfiles, invertir en actividades novedosas es una verdadera aventura y guardar esos recursos en los bancos, sería la peor alternativa por los casi nulos intereses que reconocen estas entidades, a los ahorradores. Ahora si lo que se trata es de conseguir otro empleo, peor, sería prácticamente un milagro encontrar uno, según el DANE, la medición más reciente alcanzó el 19.8% de desempleados, siendo esta una cifra maquillada a la baja.

DESPIDOS MASIVOS EN BANCO BBVA COLOMBIA

Este banco extranjero, que solo busca conseguir beneficios monetarios de forma rápida, sin importar los efectos que causa, como es el crecimiento en la tasa de desempleo, despidió a nivel nacional a una serie de trabajadores obligándolos a firmar una carta de despido sin justa causa.

Es sorprendente la falta de solidaridad con sus trabajadores, los cuales prestaron su servicio por varios años como generadores de riqueza a dicha entidad, y hoy en época de pandemia, donde se requiere un sentido de responsabilidad social, los deja en el camino.

En el reporte de la Superintendencia Financiera, informa que el BBVA se mantuvo a la cabeza del Rankin de la banca extranjera con ganancias por 206 mil millones.

Por ello exigimos solidaridad para ayudar a la contención del SARS-CoV-2, igualmente, apoyo a sus trabajadores durante este tiempo de crisis y que cesen los despidos a nivel nacional.

Los despidos masivos disfrazados de negociación voluntaria son un atentado a la dignidad de los trabajadores colombianos, en que cabeza cabe que un trabajador que tiene un empleo con muy buenas prestaciones extralegales, en momentos de pandemia con los altísimos índices de desempleo, este interesado en renunciar a sus ingresos y lanzarse a una aventura que no garantiza absolutamente nada.

Sobre este particular: La Corte Suprema de Justicia en su sala laboral mediante sentencia 22842 del 30/09/2004 y mediante sentencia T-064/2017 de la Corte Constitucional se establece:

“La renuncia es una de las formas que existen para dar por terminado un contrato laboral. Esta manifestación que tiene origen en el trabajador, debe efectuarse en un marco de libertad, ajena a cualquier tipo de presión, para que pueda producir plenos efectos jurídicos.

Es así que, con anterioridad a la promulgación de la Constitución Política de 1991, la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia definía la renuncia como aquella “(…) dejación espontánea y libre de algún bien o derecho por parte de su titular. [No pudiendo] ser un acto sugerido, inducido, ni mucho menos provocado o compelido por persona distinta de su autor”.

LO QUE VIENE

Queda claro que la negociación colectiva que debemos adelantar a mediados del año venidero, va a ser especialmente difícil por los avances de la digitalización, ahora complicada aún más con la implementación del trabajo en casa y del teletrabajo; tenemos que adelantar la mejor campaña posible para reponernos de este duro golpe, se hace urgente promover la afiliación masiva, esta es una tarea que corresponde realizar a todos los compañeros que afortunadamente cuentan con un fuero sindical, es la única o tal vez la más importante respuesta que podamos dar a  la política antisindical de este Banco en Colombia. Las cosas van de mal en peor, pero no estamos derrotados, hay mucho por hacer, todos los compañeros y compañeras son fundamentales, sus aportes son indispensables para poder crear una barrera de contención, este no es un problema que se pueda resolver con medidas individuales, ni mucho menos limitándose a criticar o a lamentarse, todo lo contrario debemos crear un ambiente de confrontación, son siete (7) negociaciones simultaneas que bien administradas nos pueden ayudar al logro de mejores resultados.

ACEB solicita a la Superfinanciera realizar la inspección y vigilancia de protocolos de bioseguridad de las entidades financieras

ACEB solicita a la Superfinanciera realizar la inspección y vigilancia de protocolos de bioseguridad de las entidades financieras

Doctor
JORGE CASTAÑO GUTIÉRREZ
Superintendente
Superintendencia Financiera de Colombia
Calle 7 No 4 – 49
Bogotá D.C.

Referencia: Solicitud Inspección y Vigilancia de Protocolos de Bioseguridad

Apreciado Doctor:

En atención a la coyuntura presentada por la pandemia originada por el coronavirus covid-19 y la declaratoria de emergencia sanitaria hecha por el Ministerio de Salud mediante resolución No. 385 del 12 de marzo de 2020, el Gobierno Nacional adoptó medidas sanitarias con el objeto de prevenir y controlar la propagación del mencionado virus en todo el territorio nacional.

La Asociación Colombiana de Empleados Bancarios ACEB, sindicato de primer grado y de industria, mayoritario del sector financiero, ha venido haciendo seguimiento al manejo que las diferentes entidades de crédito donde tiene presencia han dado a dicha emergencia, con el ánimo de verificar que las entidades les garanticen a los trabajadores los medios de protección establecidos para evitar el contagio de este peligroso virus y que les sean respetados sus derechos laborales.

Es así como nos vemos en la obligación de trasmitir señor Superintendente las preocupaciones que asaltan a esta organización sindical, por cuanto ha sido muy difícil en algunos casos establecer comunicación directa con las diferentes direcciones generales de los bancos, para plantear las preocupaciones de los trabajadores en sus lugares de trabajo por la adopción de los protocolos de bioseguridad establecidos en la Circular 666 de abril de 2020.

Acudimos a esta superintendencia entonces, dado que su función principal como lo establece la ley es la de inspeccionar y vigilar la actividad financiera en todo el país, las cuales están definidas por los artículos 78, 116, 150 num. 19, lit. d), 189 num. 24, 25 superior, así como, los artículos 13, 38 num.1 lit. e) y 66 de la Ley 489 de 1998, entre otras normas concordantes.

Sabemos que su importancia radica en que cumplen funciones de control, al mismo nivel de organismos como la Procuraduría o la Contraloría, contando con poder investigativo, sancionatorio y penalizador.

Por lo tanto y teniendo en cuenta que la prestación de los servicios bancarios y financieros es una de las actividades que contó con exención desde el inicio por la función que realiza, si es altamente preocupante la poca importancia que se le ha dado por parte de algunos bancos al tema de aplicación de los protocolos de bioseguridad y entrega de los Elementos de Protección Personal – EPP.

Ahora bien, con la expedición de la Circular Externa 008 de 2020, se ahonda aún más nuestra preocupación por los trabajadores, debido a que en dicho comunicado no se conmina a las entidades vigiladas por ésta superintendencia al cumplimiento estricto de los protocolos, sino por el contrario, se amplía el número de oficinas que pueden abrir a un 85% y se establece además un horario mínimo de 6 horas, lo que quiere decir que podrán atender 8, 9 o más horas diarias, poniendo en riesgo a los trabajadores y sus familias.

No puede hablarse de “retorno seguro y ordenado de los trabajadores” cuando diariamente son los trabajadores quienes se exponen, en el transporte público para ir o regresar de sus lugares de trabajo o al interior de las propias oficinas, en la atención de los clientes, por cuanto algunos no guardan el debido cuidado ni observancia de las medidas de distanciamiento establecidas por el gobierno.

Esta organización sindical actuando en armonía con sus estatutos, la ley y la Constitución Política, ha sido propositiva en los diferentes comunicados que ha emitido con el fin de visibilizar la urgente necesidad de redoblar esfuerzos físicos y técnicos en función de garantizar que los establecimientos bancarios no se conviertan en focos de transmisión del virus, para ello hemos solicitado se instalen paneles de acrílico en las cajas y los cubículos de asesoría, para aislar al trabajador del usuario o cliente, que se instalen cámaras de desinfección al acceso de las oficinas, que se les tome la temperatura corporal, que se lleve un registro de cada persona que es atendida, que cada trabajador tenga los EPP disponibles antes, durante y posterior a la prestación del servicio, entre otros. Igualmente es importante que las entidades financieras realicen cambios en la atención de los clientes y usuarios del sector.

El sistema financiero nunca dejó de funcionar durante el confinamiento, lo que hizo fue restringir la prestación del servicio al público, cerrando un número considerable de oficinas, sin embargo en ningún momento se notó la presencia de las autoridades de salud o de control, para verificar ni la forma ni las condiciones en que se estaba prestando el servicio, por tanto las medidas adoptadas desde el punto de vista de protección, fueron las que logramos obtener gracias a la permanente presión que hemos logrado realizar mediante decenas de comunicaciones escritas, sin embargo hoy tales medidas siguen siendo claramente insuficientes y la situación tiende agravarse por la decisión de la Superfinanciera de normalizar el funcionamiento del sector bancario. Creemos que antes de ordenar la normalización del sector, es obligación de la Superfinanciera verificar el estado de seguridad en salud que acompaña a la prestación del servicio.

De otro lado, partiendo del hecho cierto que estamos viviendo una crisis generalizada, es claro que esta no puede ser utilizada para super explotar laboralmente a los trabajadores, como sucede con la jornada laboral, en la que en muchos casos se está violando la establecida en las convenciones colectivas de trabajo e incluso la máxima legal fijada por el Código Sustantivo del Trabajo, todo lo cual requiere la presencia activa de las autoridades competentes.

Por lo anterior exhortamos a esta Superintendencia a que, en aplicación de sus facultades de vigilancia, realice las inspecciones pertinentes a fin de corroborar la situación que viven los trabajadores al interior de las oficinas y tome las medidas pertinentes para el cumplimiento estricto de la circular de marras.

Cordialmente,

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL ACEB

JUAN FRANCISCO SANCHEZ Z.
Presidente